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Una sugerencia, ante “El plan de desestabilización”


Saltando mi promesa, pero el discurso del presidente me causo agruras. Nos intenta convencer de un plan par “desestabilizar” a su gobierno, cosa ridícula ya que cualquier ciudadano sabe que esto se debe a la incapacidad del gobierno por frenar las extorciones, y siendo estas un monto que se cuenta en cientos de miles, es suficiente motivo. Esto pasaría fuera quien fuera el gobernante, pues no se trata de jactarse por las detenciones, sino de que los criminales paguen por sus delitos. ¿Cuánto costó el encuentro de los “Socialdemócratas”? ¿A alguien le interesa la opinión de ellos sobre la crisis financiera? ¿Solucionaron algo? Y ahora que viene Hugo Chávez, felices se han de poner aquellos que añoran un caudillo, los que aman que se les ordene y suspiran por la bota de un dictador. Sí, aquellos quienes aborrecen la libertad; No les fue suficiente la humillación internacional de otro dictador sin escrúpulos. ¿Por qué les encanta doblar rodillas ante extranjeros cuyo merito es sentirse iluminados? Si están en el poder, bueno, cosa de soberanía, pero Guatemala no necesita de ejemplos retrógrados. Basta de perder tiempo y dinero en recepciones tontas, hay chapines muriendo en las calles (y hasta recién nacidos) que merecen un gobierno que piense en ellos y no en las ESTÚPIDAS IDEOLOGÍAS.

Aquí una propuesta aunque ellos dijeron que tenían un “Plan” y no corresponde a los ciudadanos pensar en ello, pues se supone que nuestros impuestos pagan para que los designados piensen (como su trabajo) en las soluciones.

Si realmente el ministro de Gobernación pensase en poner coto a la barbarie que sopesa en el servicio urbano, no hubiese devuelto el dinero que le “sobraba” al ministerio. De ahí se hubiera construido una cárcel, sin el estúpido nombre de “Alta seguridad”; lugar donde se construyeran cubículos unitarios, esto aislando completamente a un interno de cualquier convivencia con otro reo. La guardia de este centro debiera ser independiente de la de presidios, siendo los salarios mejores para dichos guardias; a dicha cárcel serían trasladados los criminales más peligrosos, pues a muchos se les tiene y perfectamente saben quienes son. ¿Qué no hay dinero? Pero si le sobra. ¿Cómo hacerlo? Hay países que han implementado esto y si quisieran hacerlo se puede. Esto no es la panacea o solución al crimen, pero es un paliativo fuerte. De NADA sirve que capturen a los delincuentes si ellos saben que van a ser alimentados y puestos con sus compinches; NO hay certeza de castigo y eso es lo que motiva a estos infelices. La aplicación de la pena de muerte sería una segunda medida, esto NO como paliativo, sino como justicia a quienes han caído ha mansalva, por la espalda y sin un juicio.

Lo demás señor ministro, ES SU TRABAJO, para eso le pagamos. ¿Donde esta la inteligencia? ¿Paciencia? vaya y pídaselas a las viudas y los huérfanos.

Comentarios

  1. Criticón:
    Me pregunto cuál es la pena de no aplicar la pena de muerte?, porque en la calle a los ciudadanos responsables y trabajadores, se la aplican "si no medas lo que quiero te mato". Y los matan.
    Es una verdadera pena y más, lo que le está pasando a este hermoso país.
    Saludos,
    Karla
    P.D. A propósito Criti, nunca es tarde para hacer los sueños realidad :o)

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  2. Sam
    saludos

    Karla:
    a veces hay sueños imposibles, lo importante es no prestarle mucha atención. Las prioridades a veces nos determinan; lo importante es ser agradecido y vivir felices, haciendo caso omiso de lo imposible. Bueno, quizá me equivoque, pero es mi particular forma de pensar.
    Un placer sus notas.

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