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La conspiración del Pollo

No, no se trata de Dionicio. Esto sucede en algún lugar de oriente.
Existe una granja gobernada por un Gavilán, bueno, por lo menos en el papel legal de la granja, ya que está casado con una Lechuza, quien ostenta verdaderamente los hilos del poder de la graja. El Gavilán obtuvo el poder engatusando a los más jodidos de la granja que estaban hartos de que los gobernaran los Pavo Reales, quienes solo buscaban favorecer a su especie y habían desoído la necesidad de otras especies. La pareja gobernante eran clásicos políticos, difícilmente hubieran sido empresarios, arriesgar no era su estilo, puesto que era mejor vivir del esfuerzo de toda la granja. Su treta era hablar mal de los Pavo Reales, aunque sabían exactamente quienes eran los que no daban su cuota al gobierno de la granja, preferían generalizar y culpar de las carencias de la granja a cualquiera que pareciera Pavo Real.
La ingrata pareja gobernaba junto a un grupo de animales rastreros, quienes robaban al gobierno en cuanta oportunidad se les presentaba. Mientras tanto, con lo que quedaba del robo, se hacia campaña política en pro de la Lechuza, quien era favorecida puesto que los demás animales que querían gobernar tenían un impedimento para hacer propaganda según la leyes electorales de la granja.
Pero se llegó el momento en que se hizo evidente el saqueo y lo perverso de los regalos que la Lechuza hacía a los animales necesitados, se vieron en aprietos. Tenían que distraer a la granja, pensaron, puesto que había animales inteligentes que estaban hurgando entre sus desmadres.

Fue entonces que tuvieron una brillante idea. Existía un pollo en aprietos con la justicia de otra granja, este pollo había gobernado la granja y era igual de deshonesto que la pareja emplumada. El Pollo estaba preso. Una noche y sigilosamente, sin que los demás animales se percataran, la pareja gobernante visitó al Pollo.

- Fijate Pollo, que nos están dando color con el hueveo.- Dijo el Gavilán.
- Bueno, yo tengo mis broncas y los de la otra granja me quieren joder.- Dijo el Pollo.
- Exactamente por eso vinimos, las dos broncas podemos solucionar.- Dijo con voz firme la Lechuza.
- Si te trasladamos a una cárcel más jodida que esta y damos la impresión de que te humillamos, podríamos ayudarnos.- Agregó la Lechuza.
- Ja…y como eso me ayudará?- Preguntó un sorprendido Pollo.
- Mirá pues, nosotros no somos tan mulas como vos.- Replico la Lechuza, continuando: - Los medios están interesados en sensacionalismo, así como la mayoría de animales jodidos buscan con quien identificarse. Te trataremos de tal manera, que hasta muchos podrían cambiar su pensar sobre vos. Nosotros tenemos un Call Center y al día siguiente de tu traslado nuestros empleados te harán parecer como un mártir, y veras que nos ayudaran todos aquellos que odien a los Pavo Reales, ya que a ellos les echaremos la culpa.-
- Pero eso solo a ustedes les beneficia.- Dijo con un tanto de molestia el Pollo.
- Claro que si nos beneficiaremos al distraer la atención del desvalijamiento, nuestra campaña, así como restaremos popularidad a los Pavos; pero lograremos crear un clamor por tu libertad, que hasta la otra granja comprenderá que no podemos enviarte ahí, puesto que ellos miraran manifestaciones en tu favor.- Dijo una convincente Lechuza.
- Podíamos hacer más. – Refirió un hasta el momento callado Gavilán, para añadir: -Tenes que decirle a tu Gallina, sí, esa de la que te separaste para que no la jodieran por tus muladas, que llegue a la cárcel a la que te enviaremos, que llore, que vean que sufre, y mientras vos decís que ni comida te dan.-
- Bueno, pero si no fuera por esto, vos no me harías esto, verdad?- Preguntó un inquieto Pollo al Gavilán.
- Como crees? Si yo seré alguien como vos cuando salga. Si me pidieran esto sin este trato, no lo permitiría, pues lo primero que diría es que se debe cuidar la dignidad de un expresidente, y mi huevo si me gustaría que me trataran así. – Sentenció el avechucho.

Lo hicieron. Por cierto, recibieron ayuda de un chucho que decía que era maestro.

La granja se debate hoy en extremos, pocos agarran la honda y los perversos manejan los hilos de tramas, quizá no dignas de Francis Ford Coppola, pero sí de algún trasnochado guionista telenovelero colombiano. .

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Televisión
Insoportable ver a Napoleón cada que se sintoniza TV Azteca.

Cine
Si se subsidia el cine: ¿Por qué no se subsidia las barras show? Total, al igual que la industria cinematográfica, dan entretenimiento, es producto nacional, el talento del negocio ha sido ignorado y al final, que todos paguen por el entretenimiento de otros.

Prensa
Si se da copia de documentos para adquirir la tarjeta prepago de los nuevos buses. ¿Qué harán con la base de datos? Afortunadamente no hay que hacerlo por una tarjeta telefónica.

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