¿Recocerías la Dignidad?

Dignidad y Humildad son conceptos separados por una delgada línea con otros dos conceptos, clara para algunos pero invisible para otros, puesto que suelen confundirlo con Orgullo y Humillación.

Muchas personas que ayudan a una persona quieren ver humildad. Lo visualizan de tal manera que si no perciben cierta pleitesía no la dan. Es como si pensasen que humildad es sinónimo de humillación. Para ellos la frase “Si no llora, no mama”, es como una máxima. Por tanto, si alguien que evidentemente necesita ayuda, debe pedirla, sino es porque tiene mucho orgullo. Es aquí en donde no se percibe la Dignidad.

Este país está repleto del pensamiento de victima. Sin ir muy lejos, en la cuadra en donde vivo varias familias reciben “La Bolsa Solidaria”, algunas son personas con pequeños negocios. Al preguntarle a una de ellas porque recibe la bolsa contesta: -“La vida está muy cara, a penas alcanza para los frijolitos.” Son aquellas que al preguntarles que tal, contestan “Aquí jalando la carreta.”. A este tipo de personas no les cuesta decir lo que muchos benefactores quieren escuchar, o incluso ver. Dicha ayuda es para “personas en extrema pobreza” pero eso es lo que menos importa para ellos, su pensamiento es que fueran tontos si no aprovechan. Si fueran dignos no lo aceptarían, puesto que sabrían que hay gente con verdadera necesidad. Una persona pobre y digna que recibe ayuda lo agradece luchando por no volver a pedir, esto aunque el destino la obligue a que lo vuelva hacer, pero sabiendo ella que no es su objetivo; claro, esto se aprende cuando se ven ejemplos en casa. A las personas dignas se nos hace un nudo en la garganta pedir, pero son como un oasis en el desierto aquellas personas que no esperan ver humillación para ofrecer ayuda.

La Dignidad tampoco implica rechazar una ayuda, puesto que esto sería ser tonto. Tener el valor de la Dignidad es no apelar a la lastima. Lamentablemente hoy día el socorro lleva implícito una fuerte carga de lastima, cosa que no debiera ocurrir. Quienes ayudan debieran ponerse en los zapatos del necesitado y preguntarse como actuarían en tales circunstancias. Muchos benefactores se ufanan de que si no fuera por ellos, tal o cual persona no hubiera superado un momento difícil ¿A caso quien ayuda gustaría le dijesen eso? Lo más simple sería pensar que algún día él podría ser el necesitado, saber lo bien que se hizo sentir a alguien y estar seguro que la persona beneficiada le recordará en la intimidad de sus oraciones. Pero esto es para los altruistas, los polítiqueros no entenderían.
_______________________------------------------_____________________

Prensa
La novela de la CICIG se pone mejor que las de Agatha Cristi. Igual de increíble es la teoría del suicidio, como la entrega de los carnales después del acuerdo de cárceles militares. Y ahora una de vaqueros. Como diría Derbez: - Si la CICIG escucha las conspiraciones en su contra ¿Quién escucha las conspiraciones de la CICIG?

Radio
En narraciones radiales Quique Gol no tiene rival.

Tv
Dígame usted, pero Santander se ve mejor sin gafas. Eso se vio gay…..

Comentarios

  1. Si el mercantilismo ó el socialismo puro, gobernara por completo nuestra vida ¿Tendríamos Humanidad?
    No existe sociedad justa, ni hombres buenos; solo hay que buscar serlo.

    con respecto a este tema me parece un punto idealista ala realidad pero sierta por eso comparto la idea pero avia que sintetizar mas la razon de esta exprecion

    http://www.genesisradiototo.blogspot.com/

    ResponderEliminar
  2. Sintetizar sería como cortar la escencia, que es buscar lo correcto y cuestionar premisas. Saludos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Qué piensas

Entradas populares