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Gobierno de matones

El señor presidente Álvaro Colom dijo hoy en su “gustado” programa radial que su gobierno no es de matones, en alusión a las ex autoridades que son acusadas de ejecución extrajudicial.

En redes sociales y en programas de opinión una amplia mayoría apoyan lo sucedido en el caso del Plan Pavo Real. La gente no está loca ni es cavernícola, puesto que solo quienes sortean el diario vivir de este país saben lo que significa convivir con la inseguridad que nos brinda este gobierno. Están los de la otra posición (que son por mucho menos cantidad), quienes piden que el hecho sea castigado; aquí encontramos a quienes son consecuentes con sus principios, pero también están los que azuzados por su ideología ven la oportunidad del revanchismo, aunque también hay hipócritas que ven la oportunidad de sacar provecho político.

Giammattei tiene de donde agarrarse al decir que es un caso de persecución política, puesto que la costarricense ex fiscal de la CICIG Gisele Rivera declaró que Castresana dijo que para presentar casos había que esperar momentos políticos. El problema es que Giammattei esta implicado hasta la coronilla según una publicación de El Periódico aparecida en mayo. Ser consecuente al pedir justicia es difícil al ver el currículo delictivo de los fallecidos, pero se debe ser pensante y pedir justicia, puesto que si hoy se justifica un ajusticiamiento extrajudicial, no nos quejemos si mañana se justifique un asesinato de parte de cualquier gobierno intolerante.

Lo que es cierto, es que a Colom le fallan las cuentas. Si pretende acabar con un rival político, se equivoca, es fácil percibir que el caudal electoral de Giammattei se ha incrementado, la mayoría refiere que este tuvo los huevos que Colom no ha tenido. El presidente se libró de lo de Rosenberg gracias a la hoy cuestionadísima teoría de la CICIG, por lo que debiera ver un espejo en lo que hoy sucede. La gran mayoría de las personas saben lo que hacían los fallecidos en Pavón. Ahí los delincuentes extorsionan por millones a particulares y empresas, cobran miles de quetzales semanales a los de nuevo ingreso so amenaza de castigarlos y hasta violarlos, cobran por cualquier cosa que se lleve a un reo (pasar un cepillo de dientes Q25, Etc.), esto sin mencionar el sin fin de movidas que tienen con los guardias de presidios. Según Stein, estas joyitas son los flamantes testigos. Los reos más peligrosos de este país son los más protegidos y la cárcel es su fortín en donde se hacen millonarios a costillas de extorsionar, torturar y descabezar a cuanto ciudadano tenga la mala suerte de cruzarse en su diabólico camino. ¿Consentir esto no es de matones?

Lo reos acusados de los crímenes más atroces viven como reyes, debido a la falta de huevos de los que deben aprobar la pena de muerte. El ex magistrado de la CC Rodolfo Rorhmoser dijo que esta comprobado jurídicamente e históricamente que la pena capital no es un disuasivo, preguntándole yo ¿Y la justicia? Y respecto al dicho que Gandhi proclamó y que muchos sacan ahora: “Si el mundo aplica el ojo por ojo se quedará tuerto.” Yo pienso: prefiero un mundo ciego pero con justicia.

Giammattei debe entregarse, la justicia debe caer sobre él, tomándose en cuenta los atenuantes, puesto que antes que letra muerta, la ley debe conservar su espíritu: hacer justicia.

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