El Criticón Chapín

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En mí adentro

Vivencias, Recuerdos, Interrogantes y Charadas, con música.

martes, 25 de octubre de 2011

Impulsos Animales

Se dice que uno nunca conocerá a alguien del todo, esto pues siempre habrá algo oculto en una persona. Es cierto, siempre tendremos algo que no nos gustaría que todos supieran, como por ejemplo si babeamos la almohada. Pero las manías triviales de las personas a veces no es ni necesario saberlas, a menos que pretendamos casarnos con ella. El problema es que muchas veces uno llega a creer en tal o cual persona por su manera de hablar o su carisma y obvia lo tangible, o sea la coherencia en su actuar en una línea prolongada de tiempo. Pero incluso tomando en cuenta este último punto, hay personas que ante nosotros echan por tierra todo su prestigio por no saber controlar un impulso animal.

Comenzaré por un caso farandulero, casi tonto, en donde el instinto dio al traste con una relación amorosa. El actor británico Hugh Grant llevaba una relación publica con la bella modelo y actriz Elizabeth Hurle cuando en1995 fue arrestado en una calle de Los Angeles California al ser pillado cundo una prostituta le hacía sexo oral. Aunque Hurle soportó estoica el escarnio de la prensa y no abandonó a Grant durante todo el escándalo, al final si lo mandó a la fregada después de 13 años de relación. Creo que Grant si afrontó bien su estupidez, prueba de ello fue que su carrera no murió, en su descargo enfrentó a la prensa, se hizo mofa en Saturday Night Live y declaró después: "Pienso que en la vida sabes cuál es una cosa buena y cuál es una cosa mala. Y yo hice una cosa mala." Quienes le conocen dicen que siempre ha actuado como una persona normal, y que lo que hizo no sorprendió pues él nunca ha pretendido ser quien no es. Todo bien, na mas que eso no quita que actuó como un animal.

El segundo caso me concierne. Cierta vez yo me estaba separando de mi ex pareja, esto tras años de convivencia, la separación era muy dolorosa. Una noche en la que había sostenido una de nuestras últimas peleas, yo estaba destruido, entonces me encontré con un amigo que siempre ha presumido de correcto, sí, de aquellos que son muy afables cuando saludan, como con un tono de humildad, y de los que se rasgan las vestiduras al ver una minifalda. El susodicho me llegó a inspirar confianza y me descosí, le conté que nos separábamos. El tipo me escuchó y me animó. Yo me sentí excelente mi desahogo, más aun sabiendo la clase de persona que era, pues pensé que ahí estaba segura mi intimidad. Pasado el tiempo el amigo siempre continuó cerca de mí. Años después y conversando casualmente con mi ex, ella me confió que aquel mi supuesto amigo la llegó a acosar, y haciendo una cronología desde que empezó el acoso, llegamos a la conclusión que todo comenzó aquel día en que yo le confié nuestros problemas. Esto me enseñó a no ser tan crédulo ante una persona, aun más cuando esta presuma de ser correcta o bondadosa. Pero lo sucedido no necesariamente me dejó sin creer en las personas, pues de que hay personas que actúan con coherencia las hay; aquel tipo simplemente pensó en aprovechar una información privilegiada, se dejó guiar por impulsos y no evaluó que tan trágico para su vida pudo haber sido aquello si se hubiera hecho publico pues él era casado. Por cierto, al tipo le veo la cara y no le he dicho lo que sé.

Actualmente en el caso de la desaparición de Cristina Siekavizza uno puede ver como un impulso puede acabar con una hermosa vida y destruir muchas vidas más. No me imagino como alguien pudo enamorar a una chica, pudo decirle cosas lindas que estremecieran su corazón y después alzar su mano para acabar con aquel ser objeto de su otrora amor. Ese estupido impulso (quizá consecuencia de una muy mala enseñanza y ejemplo deplorable) de golpear a una mujer llevó a la muerte a una hermosa mujer y madre. Es increíble como hay personas que justifican el asesinato, algunos blandiendo la lucha de clases (hoy de moda gracias a los populistas), mientras otros, incluso mujeres, dicen que “a veces las mujeres lo provocan”. NINGÚN asesinato es justificable, ninguno. Es asqueroso cuando debido a la ignorancia o estupidez las personas pretenden convertir a una victima de ASESINATO en causante de su muerte. Yo escuche: “Seguro que ha saber que hizo…” o “Hay hombres que no soportan más” La verdad es que el actuar de una persona no le da la autoridad a nadie de acabar con su existencia, para eso está la ley y si no creemos en esta, entonces que más da y mejor nos alejamos, pero matarle jamás. Por ello hay que ser responsables al dar educación a los niños, justificar “Él es así” para no reprender es ser co-responsable de lo que él haga después. Todos nacemos con impulsos, muchos justificados como de supervivencia; aprender a controlar los impulsos es una de las causas de la evolución, el ser humano se aleja más de un animal cuando aprende a controlar sus impulsos, esto pues aprende que cada acción trae una reacción en el universo.

Yo prefiero me conozcan por lo que soy, a pesar de que en algunos lugares guardo las apariencias trató de que mi actuar diga quien soy, sin yo decirlo, esto para que después las personas no se sorprendan si se acercan a mi entorno y me conocen tal cual soy. Este mundo está lleno de hipócritas que van por la vida corrigiendo a otros, mientras algunos más, en el caso especifico de los golpeadores de mujeres, esparcen su veneno enseñando que la mujer no es más que un objeto de satisfacción, cuyos valores y belleza no comprenden esos remedos de personas pues sus patéticas e ignorantes vidas no les permitieron evolucionar de los animales.

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